• Economía El comercio necesita una ciudad que funcione

      

    27/01/2026 | 07:48   |   Redacción  

    El comercio necesita una ciudad que funcione

    Las zonas comerciales abiertas de Triana y Mesa y López piden gestión y reglas claras.


    Por Redacción | RADIO LAS PALMAS

    El programa La Ruta de la Seda, de Radio Las Palmas, reunió a Pachi González y a Marc Llobet, presidentes de la Zona Comercial Abierta de Mesa y López y Triana, respectivamente, en una entrevista dirigida por José Luis Trenzado. La conversación abordó el presente y el futuro del comercio urbano, la regulación de horarios, el impacto del consumo digital y la necesidad de que el Ayuntamiento gestione la calle como un ecosistema económico y social.

    De izquierda a derecha, Pachi González, José Luis Trenzado y Marc Llobet posan en el photocall de Radio Las Palmas tras su participación en el programa La Ruta de la Seda.


    Modelo y gobernanza

    ¿Son todas las zonas comerciales abiertas iguales y deben tratarse del mismo modo?
    Marc Llobet: No. Bajo una misma denominación conviven realidades muy distintas. Triana o Mesa y López concentran tráfico, empleo y operadores comparables a un gran centro comercial, mientras otras zonas tienen un carácter de proximidad. Tratar a todas por igual diluye recursos y reduce eficacia. Hace falta una estrategia que diferencie, priorice y posicione cada espacio según su papel real en la ciudad.

    ¿Cómo valoran la política municipal de apoyo al comercio urbano?
    Pachi González: Ha predominado una tarifa plana que no reconoce el peso económico ni turístico de cada zona. Las inversiones puntuales ayudan, pero no sustituyen una planificación estable. Estas áreas son escaparate de la ciudad y requieren mantenimiento, accesos y servicios acordes. Apoyar a las más pequeñas es necesario, pero con criterios claros y proporcionales.

    ¿Qué criterios deberían usarse para medir la importancia de cada zona comercial?
    P. González: Volumen de negocio, empleo generado, retorno turístico y aportación a la imagen de ciudad. No se trata de privilegios, sino de proporcionalidad. Si una zona sostiene buena parte del comercio urbano y del turismo, eso debe reflejarse en atención institucional, planificación y recursos. Sin indicadores resulta imposible decidir bien.

    ¿Cuál es el principal problema de gestión que detectan en el Ayuntamiento?
    M. Llobet: Existe un problema administrativo de fondo que condiciona todo. Contratos vencidos, mantenimiento deficiente y lentitud en la respuesta generan sensación de abandono. Antes de hablar de grandes proyectos hay que asegurar lo básico. Reconocer el problema es el primer paso para resolverlo.


    Horarios y consumo

    La apertura dominical sigue generando debate. ¿Qué falla en la regulación actual?
    P. González: La norma nace de conflictos antiguos y hoy carece de lógica. En zonas abiertas no se obliga a abrir, cada comercio decide según su rentabilidad. Limitar fechas crea incertidumbre y frena oportunidades. Lo razonable es libertad con reglas claras y coherencia territorial.

    ¿Qué impacto tiene la falta de uniformidad en los horarios?
    M. Llobet: Perjudica la experiencia. El visitante llega sin saber qué encontrará abierto y eso desincentiva el paseo y la compra. En un centro cerrado hay normas comunes, en la calle no. Con la densidad comercial de Las Palmas, la claridad resulta decisiva.

    ¿Hasta qué punto este debate es síntoma de un problema mayor?
    M. Llobet: El horario es la punta del iceberg. Detrás hay falta de coordinación y ausencia de una visión global del modelo comercial. Si la ciudad no tiene claro qué quiere ofrecer, transmite desorden. El cliente necesita certezas y el comerciante reglas claras para decidir.

    ¿El turismo urbano está integrado en la planificación comercial?
    P. González: No siempre. Las Palmas ha consolidado un turismo urbano que consume comercio y restauración, pero no siempre se planifica pensando en ese visitante. Cruceros y estancias cortas necesitan una oferta clara y accesible. El comercio urbano puede ser palanca turística si se integra en la estrategia.


    Futuro del comercio

    ¿Cómo se protege al pequeño comercio ante costes, burocracia y competencia digital?
    M. Llobet: Con profesionalización y asociacionismo. El comercio físico debe aportar experiencia y omnicanalidad. Muchas marcas nacidas online vuelven a la tienda porque allí es más fácil diferenciarse. Las asociaciones pueden facilitar formación y economías de escala para competir.

    ¿Qué papel juegan los comercios no asociados?
    P. González: Existe el problema del free rider. Hay quien se beneficia de campañas y eventos sin aportar. La cuota es asumible y el beneficio es colectivo. Pasar del yo al nosotros fortalece la zona, mejora la experiencia y permite exigir más a la administración.

    ¿Qué enseñanza deja el pasado conflicto entre Triana y Mesa y López?
    M. Llobet: Que la confrontación no conduce a avances. Hubo etapas con perfiles rígidos que frenaron acuerdos útiles. Hoy hay diálogo y objetivos comunes. Esa colaboración es clave para afrontar retos mayores que las diferencias del pasado.

    ¿Qué horizonte dibujan para sus zonas comerciales?
    P. González: Mesa y López vive un buen momento tras la peatonalización y la ocupación es alta. La renovación pendiente consolidará el bulevar y su fisonomía definitiva.
    M. Llobet: Triana debe ser vivero de emprendimiento y polo cultural, con decisiones basadas en datos y activación de todo el barrio. El comercio mantiene viva la historia y proyecta identidad.


    ▪️ Destacado

    «El comercio urbano no pide privilegios, pide ciudad, gestión y reglas claras para convivir»

    ▪️ Claves de la entrevista

    ➡️ Las zonas comerciales abiertas requieren trato diferenciado.
    ➡️ Falta una estrategia municipal con visión de ciudad.
    ➡️ La regulación de horarios genera incertidumbre al consumidor.
    ➡️ El pequeño comercio necesita asociacionismo y apoyo para adaptarse.
    ➡️ Triana y Mesa y López apuestan por colaboración y decisiones con datos.


    La conclusión compartida que deja la entrevista se basa en que el comercio urbano es el termómetro del estado de la ciudad. Sin mantenimiento, planificación y escucha institucional, el potencial se diluye. Triana y Mesa y López representan modelos distintos y persiguen un objetivo común: convertir la calle en un espacio cuidado, atractivo y económicamente vivo, capaz de sostener convivencia y actividad.

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