• Cultura Vesna González y el arte que crea comunidad

      

    28/01/2026 | 08:00   |   Redacción  

    Vesna González y el arte que crea comunidad

    La artista canaria vincula pintura, vida y compromiso social desde una mirada compartida.


    Por Redacción | RADIO LAS PALMAS

    La trayectoria de Vesna González se entiende mejor como un relato vital que como una carrera artística al uso. Su historia se despliega desde la intuición, el trabajo constante y una forma de mirar que conecta creación y comunidad. Así lo expresó en el programa Desde mi Hazotea, dirigido por Helena Sansiviero, donde la conversación avanzó entre recuerdos, convicciones y proyectos con impacto social.

    Antes de las exposiciones y los encargos, Vesna pintaba en los ratos libres que le dejaba su trabajo como peluquera. Enseñaba los cuadros a sus clientas casi sin intención de mostrarlos fuera de ese círculo cercano. El impulso llegó cuando alguien reparó en su obra y la animó a dar el paso. A partir de ahí, el reconocimiento se aceleró, aunque la artista insiste en una idea que vertebra su discurso, nada ocurre sin constancia. El éxito, afirma, no se sostiene sin oficio diario ni sin coherencia personal.

    De derecha a izquierda, la artista Vesna González, la directora del programa Helena Sansiviero y Michel Jorge Millares posan en el photocall de Radio Las Palmas tras la emisión de Desde mi Hazotea.


    De la intuición al oficio

    Los primeros encargos y exposiciones llegaron con rapidez. Vesna recuerda ese tramo con una mezcla de asombro y cautela. La visibilidad trajo oportunidades, pero también decisiones complejas. En ese punto aparece uno de los rasgos que mejor definen su perfil, la prudencia. Elegir qué aceptar y qué rechazar forma parte de su manera de estar en el mundo. Para ella, decir no también construye camino y protege el sentido del trabajo.

    «Cada vez que me ponen una piedra, no me caigo. Salto.»

    La frase resume una filosofía vital que atraviesa su proceso creativo y su relación con el entorno. Frente a la dificultad, Vesna opta por transformar el tropiezo en impulso. El humor y la cercanía acompañan esa mirada, sin perder el rigor ni la responsabilidad.

    Pintar para compartir

    En lo artístico, define su obra como un cubismo alegre, marcado por el color y por una lectura abierta del lenguaje pictórico. Las referencias dialogan con la tradición sin caer en la copia. El resultado es una pintura reconocible que busca conectar con quien la observa.

    Esa vocación de encuentro se extiende a sus exposiciones. Para Vesna, una inauguración no es un acto comercial, sino una experiencia colectiva. El público importa tanto como la obra. La celebración, la performance y el disfrute forman parte del mismo gesto creativo. El arte, en su visión, pierde sentido si se aísla de las personas.

    El arte como herramienta social

    El perfil social de Vesna adquiere mayor peso fuera de las salas. Desde hace tiempo imparte clases de pintura en la unidad de lesionados medulares del Hospital Insular de Gran Canaria. Allí adapta técnicas y materiales para que personas con movilidad reducida puedan expresarse. No habla de terapia, habla de dignidad y de normalizar la vida de quienes conviven con una lesión medular. La pintura se convierte en una herramienta para recuperar espacios de autonomía y visibilidad.

    Su mirada sobre Canarias se apoya en esa experiencia. Cree en un futuro cultural basado en la colaboración, la generosidad entre artistas y la apuesta por la juventud. Para Vesna no hay discapacidad, sino capacidades diferentes. El talento joven y diverso representa la base de un tejido creativo más justo y compartido.

    El perfil de Vesna González se sostiene en la coherencia. Arte y vida avanzan en la misma dirección, con el color como lenguaje y la comunidad como horizonte. Crear, para ella, también es cuidar.

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