• Sociedad Investigadores del HUC y del IISC identifican dos proteínas clave en la supervivencia de células en radioterapia

    30/04/2026 | 16:30   |   Redacción  

    Investigadores del HUC y del IISC identifican dos proteínas clave en la supervivencia de células en radioterapia

    Jessel Ayra y Veronique Smits han publicado un artículo en la revista científica Cell Reports en el que describen un nuevo papel de las proteínas RNF126 y BRAP en la defensa de las células frente a la radioterapia.


    Los investigadores Jessel Ayra y Veronique Smits, de la Unidad de Investigación del Complejo Hospitalario Universitario de Canarias (HUC) y del Instituto de Investigación Sanitaria de Canarias (IISC), han publicado un artículo en la revista científica internacional Cell Reports en el que describen un nuevo papel de las proteínas RNF126 y BRAP en la defensa de las células frente a la radioterapia.

    Las terapias contra el cáncer, como la radioterapia (o radiación ionizante) y ciertos tratamientos de quimioterapia, actúan provocando daños en el ADN de las células tumorales, lo que inhibe su proliferación o provoca su muerte. Sin embargo, algunas células cancerosas logran sobrevivir, defendiéndose contra este daño mediante la activación de mecanismos de protección.

    El estudio, que ha contado con la colaboración del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares Carlos III (CNIC), identifica a dos proteínas que activan un nuevo mecanismo de protección frente a la radioterapia que opera en un momento muy concreto del ciclo celular: la fase final de la división, conocida como mitosis tardía. Durante esta etapa, que dura apenas 15 minutos dentro de un ciclo completo de hasta 24 horas, la célula reparte su material genético previamente duplicado entre dos células hijas.

    A pesar de su brevedad, este periodo es especialmente relevante en tumores, donde las células se dividen de forma continua y descontrolada, por lo que es más probable encontrar células en esta fase que en tejidos sanos. Dado que la respuesta celular al daño en el ADN durante la mitosis tardía era hasta ahora poco conocida, los investigadores analizaron qué proteínas están implicadas específicamente en la supervivencia tras la irradiación en esta fase. Utilizando células tumorales en cultivo, identificaron RNF126 y BRAP como factores clave.

    Posibles nuevas dianas terapéuticas

    Los resultados mostraron que las células dañadas en mitosis tardía son, en general, más sensibles a la radioterapia. Sin embargo, aquellas que logran sobrevivir dependen en gran medida de la presencia de las proteínas RNF126 y BRAP: cuando sus niveles se reducen, las células acumulan más daño y sobreviven en menor proporción tras ser expuestas a la radiación, mientras que su efecto en otras fases del ciclo celular es mínimo.

    Mediante el análisis de bases de datos, los investigadores observaron que, en comparación con tejidos sanos, los niveles de RNF126 y BRAP están elevados en ciertos tipos de cáncer, como el adenocarcinoma pancreático.

    Estos hallazgos sugieren que RNF126 y BRAP podrían representar nuevas dianas terapéuticas contra el cáncer. Aunque se trata de investigación básica realizada en modelos celulares, los autores plantean que la inhibición de estas proteínas podría, en el futuro, mejorar la eficacia de la radioterapia.

    Además, el trabajo aporta nueva información sobre cómo el momento del ciclo celular en que se produce el daño en el ADN influye en la respuesta tumoral, abriendo líneas de investigación que podrían contribuir al desarrollo de estrategias terapéuticas más precisas.

    Veronique Smits, que lidera el grupo “Checkpoint en respuesta a daño en el ADN y enfermedades”, y el miembro de su equipo Jessel Ayra, han contado con la colaboración de Raimundo Freire, de la misma Unidad de Investigación del HUC, y de Inmaculada Jorge y Jesús Vázquez, del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares Carlos III (CNIC).

    La doctora Veronique Smits es investigadora en plantilla de la Fundación Canaria Instituto de Investigación Sanitaria de Canarias (FIISC), mientras que el doctor Jessel Ayra recibió financiación a través de un contrato Juan de la Cierva del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades (MICIU) y la Agencia Estatal de Investigación (AEI), con fondos NGEU-PRTR y actualmente contratado gracias a una ayuda de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC).

    La investigación ha sido financiada por proyectos de la Agencia Estatal de Investigación del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, cofinanciados por fondos FEDER- UE y por la Fundación canaria Instituto de Investigación Sanitaria de Canarias (FIISC).

Publicidad

Publicidad

En directo