El informe del Consejo Escolar analiza el impacto de la pobreza, la migración y la inclusión en las aulas.
Por Redacción | RLP / Buenos Días a las 8
El Consejo Escolar de Canarias ha presentado el Informe sobre la Realidad Educativa 2026, un documento que analiza los principales desafíos del sistema educativo en el archipiélago y su relación directa con los cambios demográficos, la desigualdad social y el mercado laboral. La presidenta del organismo, Natalia Álvarez, habló sobre la transformación estructural que atraviesan las islas y el papel de la educación como herramienta de cohesión.
Álvarez explicó que «vemos cómo Canarias está viviendo un cambio estructural demográfico bastante importante», marcado por el envejecimiento de la población y la presión en zonas urbanas y turísticas debido a la migración. En este sentido, indicó que «las escuelas en muchos sitios se mantienen abiertas por la llegada de alumnado migrante, especialmente europeo y latinoamericano».
Desigualdad territorial y papel de la escuela rural
El informe también señala a un desequilibrio entre territorios. Mientras algunas zonas registran una fuerte presión poblacional, otras, especialmente en islas occidentales y medianías, sufren envejecimiento y despoblación. Ante esto, la presidenta defendió el valor de los centros educativos en el entorno rural, señalando que «no solamente facilitan la conciliación, sino que fijan población».
La dimensión social del sistema educativo ocupa un lugar central en el análisis. «Los centros educativos no solamente son centros de instrucción, sino que son espacios de convivencia», afirmó Álvarez, quien destacó su papel en la inclusión de alumnado con distintas realidades culturales y socioeconómicas.
Entre los datos más relevantes del informe está el elevado nivel de riesgo de pobreza en el archipiélago, medido a través del Índice AROPE. «En Canarias tenemos un índice de un 31%», detalló, añadiendo que la situación «se agudiza en familias con menores a su cargo». Por este panorama, insistió en la necesidad de una respuesta coordinada entre administraciones.
Inclusión educativa y Formación Profesional como palanca
El documento dedica un apartado específico a la atención a la diversidad. Según Álvarez, «casi un 75% del alumnado con necesidades está integrado en los centros», lo que refleja avances en inclusión. No obstante, advirtió de la necesidad de seguir reforzando recursos, ya que «los diagnósticos se han ido especializando y hay más perfiles que atender».
En paralelo, la Formación Profesional (FP) emerge como uno de los pilares estratégicos del sistema. «Sus perfiles están siendo muy demandados por el empresariado canario», señaló la presidenta, quien destacó el papel de la FP Dual para facilitar la inserción laboral. «Permite que el alumnado conozca de primera mano cómo se trabaja en la red laboral», explicó.
Además, este modelo se presenta como una vía eficaz para reducir el abandono escolar. «En un sistema más práctico, muchos jóvenes pueden encontrar su hueco de formación para el futuro», añadió.
En el plano institucional, Álvarez se refirió a una implicación global en materia educativa. «La educación es una labor colectiva y transversal en el Gobierno», afirmó, insistiendo en la necesidad de aumentar la inversión hasta alcanzar el 5%. También lanzó un mensaje a la ciudadanía sobre la importancia de la formación para afrontar los retos sociales y económicos.
Cultura
En directo