Lena Gomuz y Thais Montesdeoca impulsan una red femenina tras vivir en primera persona despidos, conciliación imposible e incertidumbre.
Por Redacción | RADIO LAS PALMAS
Lena Gomuz, experta en marketing digital y comunicación de autoridad, y Thais Montesdeoca, especialista en eventos estratégicos y wedding planner, participaron en el programa Café de Tarde, dirigido y presentado por Manolo Santana en Radio Las Palmas, para presentar Icon Woman Club. La iniciativa, creada en enero en Gran Canaria, nace tras experiencias personales marcadas por la conciliación difícil, la inseguridad laboral y la sensación de aislamiento al emprender. Más que un club, proponen una red de apoyo donde compartir historia, formación y colaboración real.

Lena Gomuz, a la izquierda, junto a Thais Montesdeoca durante su intervención en «Café de Tarde», donde presentaron Icon Woman Club y defendieron la colaboración como respuesta a la soledad del emprendimiento.
El punto de partida
¿Cómo nace Icon Woman Club y qué les llevó a impulsarlo?
Lena Gomuz: Thais y yo llevábamos un año trabajando juntas y nuestra colaboración fue el detonante. Un día me comentó que le gustaría crear un club de emprendedoras donde compartir historias en un ambiente cercano. Aquella conversación fue decisiva. Entendimos que nuestra propia experiencia demostraba que cuando dos mujeres se apoyan pueden generar proyectos sólidos. Queríamos trasladar eso a otras. Crear un espacio donde no haya competencia sino colaboración, donde cada una pueda crecer acompañada y no desde la soledad.
¿Qué necesidad personal detectaron para dar el paso?
Thais Montesdeoca: Me di cuenta de que escuchar la historia de otras emprendedoras me ayudaba a seguir. Emprender tiene un componente emocional fuerte y muchas veces te enfrentas sola a decisiones complejas. No tienes un equipo detrás ni un sueldo fijo que te respalde. Pensé que si compartir experiencias me fortalecía a mí, también podía servir a otras. La inspiración no es una palabra vacía, es un impulso real para avanzar cuando aparecen dudas.
¿La soledad es uno de los principales problemas al emprender?
Lena Gomuz: Lo es. Cuando empiezas no tienes estructura ni respaldo. Además, en el caso de muchas mujeres, aparecen factores como la conciliación o la carga familiar. No se trata de excluir a nadie, sino de reconocer que existen matices propios. Nosotras lo vivimos y supimos que hacía falta una red. No solo para hacer contactos, sino para ganar visibilidad, autoridad y confianza. Ese es el propósito del club.
Experiencias que marcan
¿Siguen existiendo obstáculos específicos para las mujeres?
Thais Montesdeoca: En mi caso fueron evidentes. Cuando comuniqué en mi empresa que me casaba, me despidieron quince días antes de la boda. La sospecha era que después vendría la maternidad. Fue un momento duro porque sentí que una decisión personal condicionaba mi futuro profesional. Esa experiencia me empujó a emprender. No fue una elección cómoda, fue una reacción ante una situación injusta. Por eso creo que aún hay barreras que debemos visibilizar.
¿La maternidad influyó en su decisión de emprender?
Lena Gomuz: Totalmente. Yo emprendí porque era madre y la conciliación era inviable en mi anterior trabajo. Había limitaciones constantes y comprendí que necesitaba construir mi propio marco laboral. Emprender implica incertidumbre y sacrificio, pero también libertad. Esa libertad fue determinante. Muchas mujeres llegan al emprendimiento por circunstancias similares y necesitan un entorno que entienda ese contexto.
Comunidad y crecimiento
¿Qué perfil de mujeres se está sumando al proyecto?
Lena Gomuz: Nos ha sorprendido la diversidad. Hay mujeres con ideas en fase inicial y empresarias consolidadas que desean formar parte. Esa mezcla genera aprendizaje en ambos sentidos. Las que comienzan encuentran referentes cercanos y las que ya tienen trayectoria descubren nuevas oportunidades de colaboración. Incluso hemos recibido interés desde otras islas y desde la península. Eso confirma que la necesidad de red es amplia.
¿Qué ofrece Icon Woman Club de manera concreta?
Thais Montesdeoca: Organizamos encuentros con formación práctica, como la intervención de la abogada mercantil María Isabel Miranda para abordar la base legal que necesita cualquier empresaria. También realizamos dinámicas de colaboración y creación de contenido para redes sociales. Impulsamos un podcast donde cada miembro puede contar su historia y reforzar su posicionamiento. No queremos quedarnos en el encuentro puntual, buscamos herramientas útiles para el día a día.
¿Qué papel juega la visibilidad en todo esto?
Lena Gomuz: Es fundamental. Muchas emprendedoras hacen un trabajo excelente pero no logran proyectarlo. La autoridad se construye comunicando bien lo que haces. Por eso apostamos por el contenido digital, el podcast y la presencia estratégica. Cuando una mujer gana visibilidad ante otras empresarias, se abren oportunidades reales de colaboración y crecimiento.
Filosofía compartida
¿Cuál es el aprendizaje principal que extraen de este camino?
Lena Gomuz: Para mí es la acción masiva imperfecta. Si esperas a que todo esté cerrado para empezar, no avanzas. Hemos construido este proyecto dando pasos firmes, aprendiendo sobre la marcha. El camino te enseña. El miedo a no hacerlo perfecto paraliza más que cualquier error.
Thais Montesdeoca: Yo diría que confiar. Si eres capaz de dar el cien por cien en una empresa ajena, debes hacerlo en la tuya. Emprender exige sacrificio y paciencia, pero el proceso merece la pena. Mirando atrás, cada obstáculo se convirtió en aprendizaje.
¿Funciona realmente la colaboración empresarial?
Lena Gomuz: Funciona cuando es sincera. Nuestra propia alianza es ejemplo de ello. De una colaboración nació otra y después este proyecto. Cuando compartes experiencias y recursos, se generan oportunidades que de forma individual no aparecerían. La colaboración no es una etiqueta atractiva, es una herramienta eficaz si hay compromiso.
Icon Woman Club surge de vivencias que evidencian la dificultad de conciliar, la fragilidad laboral y la soledad del emprendimiento. Lena Gomuz y Thais Montesdeoca han decidido transformar esas experiencias en una red que apuesta por la formación, la visibilidad y el apoyo mutuo. Su mensaje no es retórico. Es una invitación directa a dejar de emprender en silencio y empezar a hacerlo en comunidad. En un escenario donde la incertidumbre es constante, ellas proponen respaldo y acción como punto de partida.
Cultura
En directo