El estudio topobatimétrico encargado por el Ayuntamiento a la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria confirma el balance positivo de 5.000 m3 de arena en la zona intermareal.
La arena volverá de manera natural a la zona de La Cícer en la playa de Las Canteras después de la cadena de temporales que se han sucedido en los últimos meses y que han impactado de manera especial en este espacio de la playa con una acumulación inusual de piedras. El estudio topobatimétrico que ha llevado a cabo la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, encargado por la concejalía de Ciudad de Mar del Ayuntamiento apunta a una tendencia de recuperación natural del arenal.
Este estudio científico, coordinado por la profesora e investigadora de la ULPGC María José Sánchez, en el marco del convenio 'Investiga en Las Canteras', aporta tranquilidad tras la situación generada en La Cícer por los severos temporales registrados desde el pasado mes de octubre, especialmente tras el impacto de la tormenta Therese.
Estos fenómenos adversos han alterado la fisonomía habitual de la playa con una notable pérdida de arena seca, la formación de escarpes de hasta 1,5 metros y el afloramiento inusual de dunas de piedras.
El equipo de la ULPGC ha realizado diversas monitorizaciones en el sistema sedimentario de Las Canteras. La batimetría realizada el pasado 30 de abril ha mostrado datos que han podido compararse con los obtenidos en la muestra llevada a cabo el pasado octubre de 2025.
La acumulación detectada constata que el material no se ha perdido de forma definitiva en el océano, sino que se encuentra en cotas idóneas para retornar a la costa de manera natural en los próximos meses.

El concejal de Ciudad de Mar, Pedro Quevedo, ha apuntado que es "una buena noticia que indica el nivel de resiliencia de la playa y que la naturaleza hace su trabajo. No obstante, el ayuntamiento y la ULPGC tienen previsto continuar con la monitorización del área, así como su coordinación permanente con las escuelas de surf y con Costas del Gobierno de España y el Gobierno de Canarias"
El estudio sitúa el balance neto del medio sedimentario en un superávit de 5.000 m³. La investigadora María José Sánchez destaca que la acumulación de sedimento se está concentrando de forma estratégica en la zona intermareal de La Cícer, la principal vía de entrada del sedimento al arenal y en las cotas sumergidas más próximas a la playa.
Es precisamente en esta franja donde el oleaje tiende a depositar la arena que previamente ha retirado durante los picos de mal tiempo, iniciando el ciclo de regeneración. Si bien el equipo de investigación de la ULPGC recuerda que estos resultados constituyen una primera aproximación, a falta de incorporar al modelo los datos de la zona sur y los sectores central y norte de la playa, la solidez de las mediciones confirma que la playa mantiene su capacidad de autorecuperación.
Cultura
En directo