El Consejo Escolar advierte de desequilibrios territoriales, déficit en infantil y desigualdad social en el sistema educativo.
Por Redacción | RADIO LAS PALMAS | NA
El sistema educativo en Canarias se enfrenta a un escenario de transformación profunda marcado por el descenso de la natalidad, los cambios demográficos y las desigualdades sociales. Así lo expone el Consejo Escolar de Canarias en su último informe sobre la realidad educativa, presentado por su presidenta, Natalia Álvarez, quien defendió la necesidad de replantear el modelo actual para adaptarlo a los nuevos retos.
Álvarez fue clara al señalar que «es necesario un cambio estructural en la educación en Canarias para que la caída de la natalidad sea una oportunidad y no un lastre» . La dirigente subrayó que el descenso de nacimientos no debe interpretarse únicamente como un problema, sino como una ocasión para mejorar la calidad del sistema.
Un sistema tensionado entre crecimiento y despoblación
El informe revela una realidad compleja en el archipiélago, donde conviven zonas con alta presión demográfica con otras afectadas por el envejecimiento y la pérdida de población. Mientras la población total crece impulsada por la inmigración, el número de alumnos en edad escolar disminuye de forma sostenida.
Este fenómeno ha provocado una reducción de unidades educativas, especialmente en Infantil y Primaria, y un aumento de la dependencia de la oferta privada, lo que condiciona el acceso de las familias con menos recursos .
Desde el Consejo se insiste en la necesidad de una planificación flexible que permita redistribuir recursos. En este sentido, Álvarez apuntó que «la bajada del alumnado puede permitir ratios más bajas y una atención más personalizada si se gestiona adecuadamente».
Desigualdad social y retos en la educación temprana
Otro de los aspectos clave del informe es el impacto de las condiciones socioeconómicas en el rendimiento educativo. Canarias presenta una tasa AROPE del 31,2%, lo que refleja una elevada vulnerabilidad infantil. Esta situación se traduce en diferencias significativas entre centros públicos y privados.
El documento también alerta de los «déficit» en la escolarización de cero a tres años, una etapa que sigue por debajo de la media nacional. Según recoge el informe, «la falta histórica de una apuesta decidida por esta etapa ha tenido efectos negativos irreversibles en varias generaciones» .
Ante este panorama, el Consejo propone reforzar la red pública de escuelas infantiles, priorizar a los entornos más vulnerables y garantizar servicios básicos como comedor, transporte o acogida temprana.
Además, se plantea fortalecer programas de apoyo educativo, mejorar la formación del profesorado en competencias interculturales y avanzar en la inclusión del alumnado con necesidades específicas.
El informe concluye que la educación sigue siendo un factor clave frente al desempleo y la desigualdad, por lo que resulta imprescindible incrementar la financiación y mejorar la coordinación entre administraciones para ofrecer respuestas más eficaces y equitativas.
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