• Sociedad Miguel Ángel Ramírez: «Llegamos a tener 5.000 trabajadores y facturar 150 millones»

      

    11/04/2026 | 16:45   |   Redacción  

    Miguel Ángel Ramírez: «Llegamos a tener 5.000 trabajadores y facturar 150 millones»

    El presidente de la UD Las Palmas repasa su trayectoria empresarial, la caída de su grupo y el futuro del club.


    Por Redacción | RADIO LAS PALMAS

    El empresario y presidente de la UD Las Palmas, Miguel Ángel Ramírez, protagonizó una extensa conversación con José Luis Trenzado en el programa La Ruta de la Seda de Radio Las Palmas, donde recorrió su vida desde sus orígenes en Tamaraceite hasta la consolidación y caída de su grupo empresarial, al tiempo que abordó el presente y futuro del club amarillo. Un relato que combina emoción, autocrítica y visión estratégica.


    Miguel Ángel Ramírez y José Luis Trenzado, durante la entrevista en el estudio 1 de Radio Las Palmas, en una conversación que recorrió los inicios del empresario en Tamaraceite hasta la construcción y reinvención de su trayectoria empresarial.


    De Tamaraceite al mundo empresarial

    Ramírez evocó su infancia en Tamaraceite como una etapa marcada por la cercanía vecinal y el esfuerzo diario. Desde muy joven mostró una inclinación clara hacia el emprendimiento, compaginando estudios con trabajos que le permitieron dar sus primeros pasos en el mundo laboral.

    Su trayectoria empresarial arranca en los años noventa con iniciativas como una empresa de mensajería o pequeños negocios comerciales, que le sirvieron para generar capital y adquirir experiencia. Aquella etapa, reconoció, fue clave para entender que «los negocios tienen un principio y un final».

    «Llegamos a tener 5.000 trabajadores y facturar 150 millones»

    El gran salto llegó con la creación de Seguridad Integral Canaria, que en pocos años se convirtió en una de las principales empresas del sector en España. La compañía alcanzó miles de trabajadores y una presencia nacional con contratos de gran envergadura.

    ¿Cómo se consigue levantar una empresa de esa dimensión desde Canarias?
    Trabajando muchísimo. Fue dejarme la vida en la empresa. Teníamos delegaciones en toda España y contratos muy importantes. Fue un crecimiento brutal.

    El grupo empresarial se expandió con nuevas líneas de negocio hasta conformar un conglomerado con miles de empleados. Sin embargo, ese crecimiento también trajo consigo una etapa compleja.

    La caída del grupo y el giro estratégico

    A partir de 2012, la empresa se vio envuelta en distintos procesos judiciales y en una fuerte presión mediática que afectó a su reputación y a su capacidad financiera. Aunque años después llegaron resoluciones favorables, el daño ya estaba hecho.

    ¿Cómo se vive una etapa marcada por la presión judicial y mediática?
    Fue una guerra en la que yo no tenía nada a favor. Se generó un problema reputacional que nos dejó sin financiación. Aunque después se demostró que no había delito, el daño ya estaba hecho.

    Ramírez decidió desprenderse de la empresa y reordenar su actividad. Hoy, asegura, gestiona menos volumen pero con mayor rentabilidad, tras aplicar una filosofía basada en la prudencia.

    «La UD Las Palmas debe gestionar el estadio para competir»

    En el plano deportivo, el presidente defendió el modelo de cogestión del Estadio de Gran Canaria tras el acuerdo alcanzado con el Cabildo, subrayando que es la vía para que el club pueda crecer.

    ¿Por qué es clave que el club participe en la gestión del estadio?
    Porque es lo que hacen la mayoría de equipos en España. Es lo que te permite generar ingresos extra y competir en igualdad de condiciones.

    Ramírez insistió en que la UD Las Palmas es la única entidad capaz de generar actividad constante en el recinto, con miles de aficionados cada quince días, lo que refuerza su posición en este modelo.

    El Cordobazo, la herida que marcó su trayectoria

    Uno de los momentos más duros de su carrera fue el conocido como «Cordobazo», cuando el equipo perdió el ascenso en 2014 en circunstancias inesperadas.

    ¿Qué huella dejó aquel episodio en su vida?
    Fue el peor día de mi vida. Además, era evitable. Teníamos una solución, pero no se tomó la decisión adecuada.

    Con el paso del tiempo, sin embargo, introduce una lectura diferente de aquel episodio, al considerar que el ascenso posterior permitió al club acceder a mejores condiciones económicas.

    Mirada al presente con prudencia

    En la actualidad, Ramírez se muestra firme en su enfoque de gestión, alejado de predicciones y centrado en el corto plazo. Ante las opciones de ascenso del equipo, evita hacer cálculos y prioriza el rendimiento inmediato.

    ¿Qué posibilidades reales tiene el equipo de ascender?
    Solo me preocupa el próximo partido. Todo lo demás son cuentas que no sirven. Si ganas, cambian todas las probabilidades.

    El dirigente mantiene así una línea coherente con su discurso empresarial, basada en el control de lo inmediato y la adaptación constante al contexto.

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