El Cabildo refuerza la respuesta ante lluvias intensas, carreteras afectadas y una llamada urgente a la responsabilidad ciudadana.
Por Redacción | RADIO LAS PALMAS
La isla de Gran Canaria ha vivido una noche de gran intensidad tras el paso de un episodio de lluvias que ha dejado incidencias en distintos puntos del territorio y ha obligado a desplegar un amplio operativo de emergencia. El presidente del Cabildo, Antonio Morales, explicó en el programa Buenos días a las 8, dirigido por Dulce María Facundo, que hasta 2.000 personas han trabajado de forma continua para garantizar la seguridad y restablecer la normalidad.
Durante la madrugada, una célula convectiva descargó hasta 75 litros de lluvia, con especial incidencia en el sur y sureste de la isla. Municipios como San Bartolomé de Tirajana, Santa Lucía, Telde, Agüimes e Ingenio registraron problemas significativos, con barrancos que aumentaron su caudal y obligaron a cerrar vías como la GC-505 en Arguineguín. A ello se sumaron desprendimientos, caídas de piedras, ramas y descalces de carreteras que complicaron la movilidad.
Emergencia activa
El operativo ha actuado de forma ininterrumpida en la limpieza de vías y la protección de la población. El propio Morales puso en valor el trabajo de los equipos desplegados mientras gran parte de la ciudadanía descansaba, una labor constante para responder a una situación cambiante.
Entre los puntos más sensibles, cerca de mil personas permanecen aisladas en el barranco de Arguineguín tras el cierre total de la carretera. Las autoridades analizan la posibilidad de restablecer convoyes si el nivel del agua lo permite. En La Culata, en Tejeda, se han habilitado soluciones provisionales para garantizar la movilidad, como un servicio de taxi y un paso alternativo mientras se repara la vía principal.
Aviso ante la desinformación
El presidente del Cabildo lanzó un mensaje firme contra los bulos difundidos en redes sociales sobre el estado de las presas. Advirtió de que este tipo de contenidos genera alarma innecesaria y dificulta el trabajo de los servicios de emergencia, por lo que instó a la ciudadanía a informarse a través de canales fiables.
En la misma línea, insistió en evitar desplazamientos a zonas de riesgo. La presencia de personas en barrancos o carreteras afectadas para observar la situación ha obligado incluso a intervenir a los equipos de rescate, lo que ralentiza las actuaciones y aumenta el peligro.
Coordinación y mirada al futuro
El dispositivo cuenta con la participación de administraciones y cuerpos de seguridad que trabajan de forma coordinada para garantizar la seguridad en toda la isla. Una respuesta conjunta que ha permitido actuar con rapidez ante los efectos de la borrasca.
Más allá de los daños, el episodio deja también una consecuencia relevante. El llenado de las presas, tras años sin alcanzar estos niveles, permitirá asegurar el suministro de agua para el sector primario durante los próximos años, un factor clave para el equilibrio hídrico de Gran Canaria.
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