La compañía celebró en Radio Las Palmas sus 30 años reivindicando la escena como espacio de encuentro frente a la inteligencia artificial y anunciando que hay Ron Lalá para rato.
Por Redacción | RADIO LAS PALMAS
La compañía Ron Lalá celebró en La Ruta de la Seda, el programa que dirige José Luis Trenzado en Radio Las Palmas, tres décadas de trayectoria artística con una reflexión que trasciende la efeméride. Tras su reciente paso por el Teatro Cuyás con 4X4, el grupo defendió el teatro como uno de los pocos espacios donde la experiencia humana conserva intacta su capacidad de encuentro, escucha y emoción compartida.
Treinta años después de sus primeros pasos, Ron Lalá no habla desde la nostalgia, sino desde la vitalidad. Sus integrantes describieron la compañía como un organismo con experiencia y futuro, con energía suficiente para seguir explorando nuevos lenguajes sin renunciar a su esencia. «Hay Ron Lalá para rato», afirmaron con naturalidad, entre bromas y complicidad.
Un organismo vivo con memoria y futuro
El aniversario no se vivió como una meta, sino como un punto de partida. Más de 2.000 funciones, 13 montajes y dos Premios Max avalan una trayectoria que ha sabido combinar humor, música y pensamiento crítico. Sin embargo, el balance no se centró en cifras, sino en cohesión. El respeto mutuo, la amistad y el deseo de seguir trabajando juntos emergieron como el verdadero secreto de su continuidad.
Esa mirada compartida quedó patente en 4X4, el espectáculo con el que regresaron al Cuyás y que revisita escenas esenciales de sus primeras obras. No se trata de una recopilación aislada, sino de un recorrido estructurado que permite asomarse a la evolución de su lenguaje escénico. Un viaje a su ADN artístico que conecta a seguidores veteranos con nuevas generaciones.
El teatro frente a la hiperconectividad
Más allá del aniversario, la conversación derivó hacia una cuestión de fondo. En un contexto dominado por la tecnología y la inteligencia artificial, Ron Lalá reivindicó el teatro como ritual. «Es el único momento donde verdaderamente no pienso en nada más que en eso», compartieron, aludiendo a la sensación de plenitud que produce la escena.
Durante noventa minutos, cientos de personas con ideologías y vivencias distintas comparten una misma atención. Ese acto colectivo, señalaron, constituye hoy un gesto casi revolucionario. Frente a la dispersión digital, el teatro ofrece concentración, presencia y vínculo humano.
La compañía también destacó el resurgir de los espectáculos en vivo, que llenan salas en distintos puntos del país. Lejos de competir con la tecnología, el escenario parece erigirse como su contrapunto necesario.
Compromiso con el público joven y libertad creativa
Ron Lalá subrayó además su responsabilidad con el público escolar. Consideran crucial que la primera experiencia teatral de un adolescente sea estimulante y cercana. No son pocos los jóvenes que, tras ver una función en el instituto, han decidido dedicarse al teatro. Esa dimensión pedagógica forma parte de su identidad.
En paralelo, abordaron la controversia generada por La Desconquista, su montaje más reciente. Concebida como parodia barroca de las Crónicas de Indias, la obra utiliza el pasado para hablar del presente. La compañía lamentó que en algunos municipios haya sido vetada solo por su título, sin que mediara visionado previo. Para ellos, el arte debe conservar su libertad para interpelar y cuestionar.
Treinta años después, Ron Lalá no parece dispuesto a acomodarse. Entre nuevos proyectos individuales, giras y la idea lanzada en tono jocoso de una futura radionovela, el grupo mantiene intacta la curiosidad. El teatro, sostienen, sigue siendo un refugio humano donde «todo está bien». Y mientras esa convicción permanezca, habrá Ron Lalá para rato.
Deportes
Cultura
En directo