• El fin del «Modo Reactivo»: Cómo dejar de trabajar para las notificaciones y recuperar el enfoque personal

    Estrategias prácticas para desactivar la alerta permanente y recuperar tu capacidad de enfoque

     

    Imagina que la jornada comienza con un plan claro, pero a los pocos minutos aparece la distracción: un ojo en el documento que se está redactando, el otro en el icono de chat y la mano buscando el móvil porque ha vibrado. No ha pasado nada grave, pero existe esa sensación de que es necesario estar pendiente de todo en cada momento.

    Este es el Modo Reactivo. Es la trampa de confundir "estar disponible" con "ser productivo". A menudo se cree que responder rápido nos hace eficaces, cuando en realidad nos convierte en personas que apagan fuegos imaginarios mientras las tareas realmente importantes se quedan a medias.

    Las consecuencias de vivir en alerta constante

    Trabajar siempre "a la que salta" tiene un coste real que las personas notamos al final del día:

    • Fragmentación mental: La mente nunca llega a profundizar en una tarea. La atención se queda en la superficie, donde el trabajo es más lento y de menor calidad.
    • Agotamiento gratuito: Estar pendiente de varios canales a la vez drena la energía. Se termina la jornada con un cansancio extremo, aunque la sensación sea la de no haber avanzado lo suficiente.
    • Dependencia de la inmediatez: Si se acostumbra al entorno a recibir respuestas en segundos, se acaba siendo víctima de las interrupciones ajenas. Sin quererlo, se diseña una rutina basada en la demanda externa.

     

    1. Claves personales: Recuperar el mando de la atención

    El Modo Reactivo es, en el fondo, un hábito nervioso. Para romperlo, es necesario que cada persona cambie las reglas de su entorno:

    • Limpiar la pantalla: Las notificaciones no suelen ser información, sino interrupciones. Lo ideal es desactivar los globos rojos y ventanas emergentes. Si surge una emergencia real, siempre existe la vía telefónica.
    • Anclar la tarea: Antes de abrir el correo, conviene anotar en un papel qué se está haciendo y por dónde se va a seguir. Así, al salir de la bandeja de entrada, se sabe exactamente cómo retomar el hilo sin perder tiempo intentando recordar qué se hacía.
    • Móvil fuera de la vista: No basta con ponerlo boca abajo; su simple presencia consume atención. Es mejor guardarlo en un cajón o dejarlo en otra estancia durante los ratos de concentración.

    2. Claves profesionales: Proteger el tiempo frente al entorno

    A menudo se opera en modo reactivo por el miedo a "parecer que no se está trabajando". Es fundamental cambiar esta percepción:

    • Establecer "ventanas de respuesta": En lugar de mirar el chat cada minuto, lo ideal es decidir momentos para procesar mensajes (por ejemplo, a media mañana, tras la comida y al final del día). Entre esos bloques, la aplicación debe permanecer cerrada.
    • Comunicar la disponibilidad: Las herramientas como Slack o Teams permiten poner estados. Un mensaje tipo "En modo concentración hasta las 12:00. Para urgencias, llamadme" da permiso al resto del equipo para no esperar respuesta inmediata y a ti para trabajar con calma.
    • Priorizar por valor, no por llegada: Que un aviso sea el último en entrar no significa que sea lo más importante. La clave está en aprender a ignorar lo reciente para ocuparse de lo relevante.

    Comparativa: ¿Cómo es tu dinámica de trabajo?

    Característica

    Modo Reactivo

    Trabajo Enfocado

    El motor es...

    Lo último que se ha pedido.

    La lista de objetivos del día.

    Estado mental

    Sensación de agobio e hiperalerta.

    Calma y control de la situación.

    Herramientas

    Muchas pestañas y avisos.

    Una sola tarea y silencio digital.

    El resultado

    Cansancio y tareas pendientes.

    Avance real y satisfacción personal.

     

    Tres acciones para empezar mañana mismo

    1. Cerrar el correo: Evitar tenerlo abierto "de fondo". Hay que entrar solo cuando se vaya a gestionar de forma activa.
    2. Bloques de 60 minutos: Intentar trabajar una hora seguida sin mirar ninguna pantalla que no sea la de la tarea actual. El mundo no se detendrá por 60 minutos.
    3. Agradecer la espera: En lugar de pedir perdón por "tardar", es más profesional decir: "Gracias por la espera, ahora he podido revisar este tema con la atención que merece".

    Salir del Modo Reactivo no significa aislarse ni ignorar a las personas del equipo. Significa entender que el valor profesional de cada persona depende de su capacidad para pensar y ejecutar, no de su velocidad para hacer clic en una notificación.

     


Otros artículos de Presen Simón

Presen Simón

Prеsеn Simón еs consultora dе еmprеsa, formadora y comunicadora еspеcializada еn lidеrazgo, gеstión dе еquipos, igualdad y biеnеstar еn еl еntorno laboral. Socióloga dе formación y mеntora еjеcutiva, cuеnta con una amplia trayеctoria acompañando a organizacionеs y pеrsonas еn procеsos dе cambio, dеsarrollo profеsional y mеjora dеl clima laboral.

Ha trabajado con еmprеsas dе rеfеrеncia еn Canarias y a nivеl nacional, disеñando е impartiеndo programas dе habilidadеs dirеctivas, igualdad y acoso laboral, gеstión еmocional y convivеncia еn еl trabajo. Como comunicadora, ha sido tеrtuliana, spеakеr y prеsеntadora еn distintos еspacios y еvеntos, y colabora еn mеdios dе prеnsa digital y radio, dondе aporta una mirada clara, cеrcana y humanista sobrе еl mundo dеl trabajo y las rеlacionеs personales y profesionales.

En directo