El Gobierno autonómico pide extremar la precaución y lanza recomendaciones dirigidas a los colectivos más vulnerables.
El Gobierno de Canarias ha activado los planes de contingencia sanitaria ante el episodio de calima que afecta al archipiélago, con el objetivo de garantizar la atención a la población y minimizar los efectos del polvo en suspensión sobre la salud.
La consejera de Sanidad, Esther Monzón, aseguró que el Servicio Canario de Salud está preparado para afrontar este tipo de situaciones y atender posibles incidencias derivadas de la mala calidad del aire, en un contexto marcado por la activación del aviso amarillo por parte de la Agencia Estatal de Meteorología.
Medidas y recomendaciones
Desde la Consejería se han intensificado las campañas informativas para trasladar a la ciudadanía pautas de actuación durante este episodio. Entre ellas, se insiste en evitar la exposición prolongada al exterior, especialmente en el caso de personas con patologías respiratorias, mayores o niños.
También se recomienda el uso de mascarilla en exteriores cuando sea necesario salir a la calle, así como evitar la práctica de actividad física al aire libre mientras persista la presencia de polvo en suspensión.
Atención a los colectivos vulnerables
El dispositivo sanitario presta especial atención a los grupos más sensibles, que pueden sufrir con mayor intensidad los efectos de la calima. El objetivo es anticiparse a posibles complicaciones y garantizar una respuesta ágil en los centros de salud y hospitales.
Las autoridades sanitarias recuerdan que este tipo de fenómenos pueden provocar molestias respiratorias, irritación ocular y agravamiento de enfermedades crónicas, por lo que insisten en seguir las recomendaciones oficiales y mantenerse informado a través de los canales institucionales.
La activación de estos planes busca reforzar la capacidad asistencial en un episodio que, aunque habitual en Canarias, requiere medidas preventivas para reducir su impacto en la población.
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