• Cultura Miguel Hermoso encarna el esperpento de Valle-Inclán en el Pérez Galdós

      

    04/03/2026 | 10:57   |   Redacción  

    Miguel Hermoso encarna el esperpento de Valle-Inclán en el Pérez Galdós

    El actor protagoniza «Los cuernos de Don Friolera», una obra que mezcla humor, tragedia y crítica social.


    Por Redacción | RADIO LAS PALMAS

    El actor Miguel Hermoso será el encargado de dar vida a Don Friolera en la adaptación de «Los cuernos de Don Friolera», una de las obras más representativas de Ramón María del Valle-Inclán, que llegará al Teatro Pérez Galdós este viernes 6 de marzo. El intérprete habló sobre este montaje durante una entrevista concedida al programa Buenos Días a las 8, dirigido por Dulce María Facundo en Radio Las Palmas, donde explicó el desafío artístico que supone enfrentarse a uno de los textos más singulares del teatro español.

    La obra, dirigida por Ainhoa Amestoy, forma parte de la trilogía «Martes de Carnaval» y constituye una de las piezas clave del esperpento, el género teatral creado por Valle-Inclán para retratar la realidad a través de la deformación, la sátira y el humor negro. Según Hermoso, este montaje permite comprobar cómo el autor gallego no solo definió este estilo en textos como Luces de Bohemia, sino que también lo desarrolló con plenitud dramática en esta obra.

    Un militar atrapado por la mirada de los demás

    La historia gira en torno a Don Friolera, un teniente de carabineros que se enfrenta a un rumor que sacude su vida. La voz pública asegura que su esposa le ha sido infiel y esa sospecha desencadena un conflicto interior que va mucho más allá del ámbito privado.

    El personaje no responde al arquetipo del militar agresivo dispuesto a defender su honor con violencia. Al contrario, se trata de un hombre vulnerable que se debate entre su sensibilidad y la presión de un entorno social que exige una reacción contundente.

    Ese conflicto constituye el núcleo dramático de la obra. Friolera vive atrapado entre la posibilidad de actuar para preservar su reputación o soportar la humillación pública, una tensión que Valle-Inclán desarrolla mediante una mezcla de humor grotesco y tragedia.

    Un reto actoral marcado por el lenguaje de Valle-Inclán

    Para Miguel Hermoso, interpretar a Don Friolera ha supuesto uno de los desafíos más intensos de su trayectoria. El actor se incorporó al montaje cuando la obra ya estaba en marcha, una circunstancia que aumentó la dificultad del proceso.

    El intérprete explica que el mayor reto consiste en dominar el lenguaje del dramaturgo gallego. La escritura de Valle-Inclán posee un ritmo, una musicalidad y una precisión que no permiten modificaciones ni simplificaciones. Memorizar el texto y hacerlo propio exige un trabajo profundo para que las palabras se transformen en emoción sobre el escenario.

    El resultado, sin embargo, ofrece una recompensa artística singular. Hermoso reconoce que sentir en escena la fuerza del lenguaje de Valle-Inclán es una experiencia comparable a la de interpretar a Federico García Lorca, dos autores que considera pilares del teatro español.

    Una obra de hace un siglo que dialoga con el presente

    Aunque el texto fue escrito hace más de cien años, el actor destaca la vigencia de sus temas. La obra permite observar cómo han evolucionado cuestiones sociales como la violencia contra la mujer, pero también plantea un conflicto que sigue muy presente en la actualidad.

    El protagonista toma decisiones condicionado por la opinión de su entorno. Ese peso del juicio público encuentra hoy un eco evidente en una sociedad marcada por la exposición permanente y la búsqueda de aprobación en redes sociales.

    La producción cuenta además con un reparto formado por Miguel Hermoso, Armando del Río, Lidia Otón, Esther Bellver, Pablo Rivero, José Bustos, Miguel Cubero e Ibaya Rodríguez, y llega al Pérez Galdós con ocho nominaciones a los Premios Max 2026, entre ellas mejor espectáculo, dirección y elenco.

    La cita con este clásico del teatro español tendrá lugar este viernes 6 de marzo, una oportunidad para redescubrir el esperpento de Valle-Inclán desde una mirada contemporánea en el escenario del Teatro Pérez Galdós.
     

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