David Molina denuncia que el Ayuntamiento recorta efectivos en Las Canteras pese a la masiva afluencia tras el verano.
Por Redacción | RADIO LAS PALMAS
La última intervención de David Molina, portavoz de los socorristas de Las Canteras, en el programa La Otra Mañana que dirige Asunción Benítez en Radio Las Palmas, volvió a poner de relieve un conflicto que ya supera las tres semanas de huelga indefinida. El colectivo insiste en que la falta de diálogo institucional y la reducción del personal en temporada considerada “baja” por el Ayuntamiento convierten la seguridad en las playas en un riesgo real para bañistas y trabajadores.

Falta de garantías
Molina fue tajante al afirmar que quienes acuden a la playa «no tienen ninguna garantía». Explicó que con apenas once socorristas resulta imposible vigilar a decenas de miles de usuarios en un espacio tan concurrido como Las Canteras. Recordó un episodio reciente en el que quedó solo atendiendo una crisis convulsiva mientras su compañero debía acudir a otro rescate, lo que ejemplifica la precariedad del servicio y el desgaste que sufren los profesionales.
La situación, subrayó, no se trata únicamente de una protesta laboral. «Estamos explotados y quemados, pero aun así seguimos rompiéndonos el alma», afirmó, aludiendo a jornadas de seis días consecutivos y a la exigencia física y mental que conlleva recorrer kilómetros diarios por la arena.
Un servicio esencial
El portavoz recordó que el socorrismo no es solo un servicio esencial, sino también obligatorio por ley, al igual que bomberos o policía. Sin embargo, denunció que las administraciones lo tratan como un gasto en lugar de una inversión social. «No quieren invertir en seguridad porque les da igual», reprochó, insistiendo en que la falta de recursos convierte a los bañistas en víctimas potenciales.
El colectivo también cuestiona el modelo de gestión. Señalan a Cruz Roja como responsable de mantener un «cuasi monopolio» en las playas desde hace décadas, gracias a licitaciones públicas que premian la oferta más barata. Esto, aseguran, ha llevado a la precarización del sector y a un deterioro progresivo de la calidad del servicio. «Nosotros no somos voluntarios de verano, somos profesionales con formación suficiente para trabajar incluso en ambulancias», destacó Molina.
Reclamo ciudadano
El representante insistió en que la lucha no se limita a sus condiciones laborales, sino que afecta a toda la ciudadanía. «Las vidas de los seres queridos también dependen de nosotros», subrayó. En su opinión, la sociedad debe implicarse porque solo con presión social y mediática las instituciones reaccionarán.
El próximo pleno municipal, previsto para el viernes 26, será clave para conocer si el Ayuntamiento afronta un conflicto que amenaza con enquistarse. Hasta entonces, los socorristas mantienen su huelga indefinida convencidos de que la dignidad laboral y la seguridad en las playas de la ciudad deben ser tratadas como una prioridad inaplazable.
Cultura
En directo