La artista canaria repasa su historia, su identidad y el proyecto teatral con el que transformará sus vivencias en un relato escénico cargado de verdad.
Por Redacción | RADIO LAS PALMAS
Melissa Verdú, conocida como Mely Hosana, visita el programa Arrasando de Radio Las Palmas para conversar con Kiko Blanki sobre una vida que transita entre la dureza de la infancia, el brillo del espectáculo y la plenitud conquistada tras su transición. Ahora prepara un proyecto teatral donde contará sin adornos los episodios que marcaron su trayectoria y que desea compartir con nuevas generaciones. Su voz, cargada de memoria y determinación, anticipa un relato escénico que nace del deseo de reconciliarse con lo vivido y de iluminar a quienes atraviesan caminos similares.
«El espectáculo solo tiene sentido cuando provoca una emoción real»
¿Ha cambiado mucho el espectáculo desde que comenzaste?
El espectáculo ha cambiado de forma profunda. Siempre he creído que no basta con ejecutar un número, porque la clave está en interpretar y provocar sensaciones en el público. Un artista debe conectar con quien lo observa y ofrecer algo que trascienda el movimiento o la música. Esa conexión es la que le da valor a cada actuación. Si no llego a quien me mira, siento que no cumplo mi función. Esa exigencia me ha acompañado durante toda mi carrera.
¿Cómo fueron tus comienzos?
Empecé con catorce años impulsada por mi abuela materna, que fue quien vio en mí la vocación antes que nadie. Me llevó a academias de música y baile para que tuviera una base sólida. Ella entendía la importancia de formarme bien antes de subir a un escenario. Desde ese debut juvenil descubrí que ese era mi lugar natural. A partir de ahí llegó un recorrido lleno de escenarios, aprendizajes y personas que marcaron para siempre mi desarrollo artístico.
«Quiero contar mi vida sin adornos y con absoluta verdad»
¿Por qué has decidido llevar tu vida a un teatro?
La idea surgió durante una conversación con mi psicóloga, que me dijo que mi historia daba para varios libros. Sentí que la mejor manera de contarla era desde un escenario, donde pudiera compartirla sin filtros. Deseo que familias y jóvenes trans encuentren en este relato un reflejo cercano. En asociaciones como Crisálida hay muchos chicos y chicas que necesitan saber que, aunque el camino duele, también puede llegar a ser hermoso. Este proyecto nace de mi deseo de mostrar que resistir también es una forma de belleza.
¿Quiénes participan en esta puesta en escena?
Tengo la suerte de contar con la dirección de Israel Reyes, una persona que entiende mi sensibilidad y mi propósito. El vestuario lo firma Willy Díaz, que ha sabido trasladar a la confección lo que quiero transmitir. Los dos se han implicado con un afecto enorme. Sueño con que esta obra no se quede solo en Canarias y pueda viajar. Me ilusiona pensar que esta historia llegue a públicos distintos y que mi voz encuentre un eco más amplio.
«Contaré lo necesario para que el público comprenda mi recorrido»
¿Compartirás todos los episodios de tu vida o habrá límites?
Contaré lo esencial para que se entienda el proceso que me ha traído hasta hoy. Hablaré del maltrato que viví en la infancia, de los silencios y de las decisiones que marcaron mi identidad. No mencionaré nombres que ya no aportan nada. No busco ajustar cuentas. Mi intención es mostrar la luz que surge después de atravesar heridas profundas. Lo importante no es señalar culpables, sino mostrar la evolución que deja cada caída.
¿Te dio alegrías tu carrera artística?
Mi carrera ha sido plena. Abrí tres locales en Playa del Inglés, actué en todas las islas y viví una etapa en Alemania junto a una amiga muy querida. El espectáculo me enseñó a crecer, incluso cuando me intentaron encasillar como vedette. Siempre quise interpretar y crear desde dentro. A veces la belleza generó tensiones, sobre todo en ambientes nocturnos, pero también fortaleció mi carácter. Cada experiencia me permitió entender qué clase de artista quería ser.
«Hoy soy la mujer que quise ser desde niña»
¿Eres hoy la mujer que soñaste ser?
Sí. Hoy vivo en plena coherencia con quien deseé ser desde pequeña. Tengo el cuerpo, el nombre y la vida que anhelé durante años. Mi marido es un apoyo inmenso y mis tres perros son parte de mi familia. Me considero una mujer hogareña, espiritual y centrada. Encontré una calma que antes parecía inalcanzable. La plenitud que siento ahora es fruto de muchos pasos, de algunas renuncias y de una búsqueda que llevó tiempo.
¿Hubo un momento exacto en el que sentiste esa plenitud?
Lo sentí después de la cirugía de reasignación realizada en Tailandia el viernes 21 de octubre de 2022. A pesar del desgaste del viaje, volví convertida en la persona que siempre quise ver en el espejo. Fue un cierre profundo y un comienzo liberador. A partir de ese instante pude mirar hacia adelante sin miedo y sin la sensación de estar dividida. Fue una transformación que afectó tanto a mi cuerpo como a mi espíritu.
«El glamour también tiene lágrimas»
¿Te sientes preparada para volver al primer plano público?
Sí. Quiero compartir mi historia desde un lugar de sinceridad. Deseo pedir perdón a quienes pude lastimar y dar las gracias a quienes me hicieron daño, porque me ayudaron a ser más fuerte. He llorado mucho y he atravesado sombras, pero cada experiencia me enseñó a resistir. He dejado atrás la noche y sus excesos. Hoy tengo serenidad y un amor propio que antes no tenía. Este regreso no nace de la urgencia, sino del deseo de aportar algo verdadero.
¿Qué cambiarías de tu pasado si pudieras?
Probablemente habría intentado ahorrar más, porque viví etapas intensas sin pensar en el futuro. Aun así, cada decisión forma parte de mi historia. También guardo recuerdos luminosos, como el día en que conocí a mi marido, que llegó como un regalo inesperado. La vida me demostró que el amor y la estabilidad pueden transformar cualquier camino. Me quedo con esa enseñanza y con la certeza de que nada fue en vano.
«Solo quiero un lugar tranquilo para cerrar el viaje»
¿Cómo imaginas tus últimos años?
Sueño con una casa pequeña en el campo, un lugar tranquilo donde mis perros puedan correr y donde pueda sentir el sol sin prisa. Quiero abrir la puerta y respirar aire limpio, cuidar mis plantas y vivir en paz. No temo a la muerte, porque lo más duro fue sentirme muerta en vida en etapas del pasado. Ahora sé hacia dónde quiero caminar. Mi futuro ideal es simple, pero lleno de libertad.
La entrevista revela una vida marcada por la resistencia, la búsqueda de identidad y la capacidad de convertir la vulnerabilidad en una forma de fuerza. Mely Hosana recuerda episodios dolorosos, celebra aprendizajes y reivindica un futuro donde la serenidad ocupa el centro. Su proyecto teatral nace como un acto de reconciliación con su historia y como un mensaje para quienes luchan por encontrar su lugar. Con una mezcla de verdad, memoria y esperanza, su voz demuestra que algunas vidas no solo merecen ser vividas, sino también contadas con valentía.
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